Conkal, Yucatán.-* La presencia de un felino de gran tamaño dentro de una propiedad privada en la comisaría de San Diego Cutz ha generado inquietud entre habitantes de esta comunidad perteneciente al municipio de Conkal, quienes piden la intervención de las autoridades ambientales para esclarecer las condiciones en las que se encuentra el animal.
La preocupación surgió luego de la difusión de diversos videos en redes sociales, donde se observa al ejemplar, señalado por vecinos como una presunta pantera negra, permaneciendo dentro de una amplia estructura metálica ubicada en un predio cercano a zonas habitadas.
De acuerdo con testimonios de residentes, la principal inquietud radica en la cercanía del animal con viviendas y espacios de tránsito cotidiano, lo que ha despertado dudas sobre las medidas de seguridad implementadas en el lugar y la legalidad de mantener un felino de estas características bajo resguardo particular.
Ante la falta de información oficial, habitantes de la comunidad solicitaron la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), con el propósito de que se realice una inspección que permita determinar si el ejemplar cuenta con los permisos correspondientes y si las instalaciones cumplen con las disposiciones establecidas por la legislación ambiental.
Los vecinos también expresaron preocupación por el bienestar del animal, al considerar necesario que especialistas evalúen las condiciones en las que permanece y verifiquen que reciba la atención adecuada.
Hasta el momento, autoridades municipales, estatales y federales no han emitido un posicionamiento público sobre el caso. Sin embargo, la situación ha generado un amplio debate entre habitantes y usuarios de redes sociales respecto a la posesión de fauna silvestre en zonas habitacionales.
Cabe señalar que diversas especies de felinos silvestres en México se encuentran sujetas a esquemas de protección ambiental y su manejo requiere autorizaciones específicas, así como el cumplimiento de estrictas medidas de seguridad y conservación.
Mientras las autoridades determinan si existe alguna irregularidad, la comunidad de San Diego Cutz permanece atenta a la evolución del caso y espera una pronta respuesta que permita garantizar tanto la seguridad de los habitantes como el bienestar del ejemplar involucrado.